POR QUÉ DECIDIÓ AUTOMATIZAR LA GESTIÓN DEL EFECTIVO
Su motivación principal fue ganar paz y seguridad en el mostrador. Antes, el efectivo estaba encima de la mesa y eso generaba:
- Errores en el cambio,
- Reclamaciones de clientes,
- Tensiones cuando la caja no cuadraba.
Con Cashlogy, explica que esos problemas se reducen drásticamente porque el cobro queda controlado y, si aparece alguna duda, pueden revisarlo en el momento (tienen cámaras) y demostrar qué importe se ha entregado.
QUÉ HA CAMBIADO EN EL DÍA A DÍA
El impacto más inmediato lo nota en el cierre de caja: lo que antes podía alargarse media hora o más, ahora lo resuelven en pocos minutos. Eso significa:
- El equipo sale antes,
- Menos estrés al final del día,
- Menos fricción interna por descuadres.
Además, destaca algo clave: el personal no tiene que “pensar” el cambio ni tocar constantemente el dinero, y la caja “cuadra” con mucha más frecuencia.